


Andrea Bocelli y el Presidente más solo del mundo


ban a ser cinco piezas musicales, según rumoreaban desde muy temprano en la Casa Rosada. Una pequeña presentación íntima para el anfitrión, Javier Milei, y sus distinguidos invitados. El que tenía que cantar para ellos era el tenor Andrea Bocelli, condecorado esa misma tarde con la Orden de Mayo. Como contraprestación, querían que el italiano les brindara una gala de ópera. Incluso, el Presidente ya le había explicitado sus gustos en el rubro en la charla previa a la premiación: Gioachino Rossini, Vincenzo Bellini, Gaetano Donizetti, Giuseppe Verdi y Giacomo Puccini. Bocelli tenía para elegir.
Pero, inesperadamente, la idea quedó en nada. El tenor les dijo que estaba cansado por los recitales que venía dando en Buenos Aires, que haría una “brutta figura” -un papelón- si improvisaba y que lo mejor era organizar algo con más preparación para una futura ocasión lejana. Ante la cara de decepción de su anfitrión, Bocelli al final se dignó a tocar una pieza en el piano, el tango gardeliano “Por una cabeza”.

Pero no cantó ópera. Los dejó sin su gala.

La pequeña anécdota, ocurrida el miércoles 19, muestra un costado cada vez menos desconocido del Presidente. Necesita estar rodeado de amigos, sentirse acompañado y agasajado. La gala en la Casa Rosada para él y su círculo íntimo seguramente hubiera funcionado como una continuidad de los domingos melómanos en los que Milei invita a funcionarios y periodistas de confianza a escuchar ópera en el microcine de la Quinta de Olivos. La primera vez, uno de los periodistas invitados creyó que lo convocaban para un off the record. No: el Presidente solo necesitaba tener un millón de amigos, como Roberto Carlos.
Escenas como estas hablan de una soledad patológica y profunda. De alguien que tuvo a su primer amigo y su primera pareja recién pasados los 30. Alguien que de niño sufría las palizas de su padre en casa y el bullying de su compañeros en la escuela. Alguien que en lo emocional se apoya casi con exclusividad en Karina, su hermana, y Conan, su mastín inglés difunto, de quien Milei sigue hablando en presente y a quien -solo cuando habla en total confianza- vislumbra sentado a la derecha de Dios, en el Cielo. Conan, de hecho, es quien desde esa otra dimensión le habría transmitido el mensaje del “Uno” -como Milei llama confianzudamente al Creador- de que estaba destinado a convertirse en Presidente para salvar a la Argentina. El mismo Conan con el que pasaba las fiestas a solas cada fin de año y al que le acercaba una copa de champán para brindar.
Además de la ópera en Olivos y del trunco concierto de Bocelli en la Rosada, el Presidente también convocó a sus funcionarios a ver una película entre todos, la última de Francella, “Homo Argentum”. Hubo dos funciones, con distintos invitados. Y además, cantó para todos ellos “El rock del gato” y otros hits rockeros en su recordado show del Movistar Arena, transmitido con vergüenza ajena hasta por los periodistas cercanos a él. Además, cuando lo invita “El Gordo Dan” a su streaming del canal Carajo, Milei puede quedarse hasta seis horas y decirle a sus entrevistadores, ya de madrugada: “Yo estoy para seguir, eh”.
En ocasiones da la sensación de que porfió hasta llegar a Presidente con el único fin de estar menos solo, de ser reconocido y celebrado. Aceptado, en una palabra. Una terapia adecuada y a tiempo seguramente le hubiera ayudado a resolver esas carencias, pero lo cierto es que el último psicólogo que tuvo murió hace largos años, y desde entonces él mismo se dio el alta.
Milei solo quiere un poco de cariño. Es el Presidente más solo del mundo.

El presidente del Palacio de Versalles asume el desafío de relanzar el Museo del Louvre

¿Agua o minerales? La disputa por la Ley de Glaciares en un mundo en quiebra hídrica



Por primera vez en la historia se exhibirán al público los huesos de San Francisco de Asís (EFE).
Los huesos regresarán a su tumba el 22 de marzo.

Científicos logran extraer 228 metros de sedimentos en la Antártida y descubren pistas sobre el futuro del planeta

La ex primera dama, Juliana Awada, podría estar comenzando un romance con el rey de España

Sexy a los 98, Mirtha Legrand 'beboteó' en su Mesaza con Jorge Asís: "Vos eras muy mujeriego... ¿Yo te gusto?"




¿Agua o minerales? La disputa por la Ley de Glaciares en un mundo en quiebra hídrica

Diez años de monitoreo revelan 505 incumplimientos en el río Gualeguaychú y 12 en efluentes de UPM

Concordia: un hombre fue declarado culpable de Homicidio agravado por el vínculo







