Nieve, río, minerales… grandes extensiones de campos, vinos premium, paisajes inigualables. Esta es la Mendoza que atrae a propios y también a extranjeros que son dueños de casi el 10% de las tierras rurales de la provincia.



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Nieve, río, minerales… grandes extensiones de campos, vinos premium, paisajes inigualables. Esta es la Mendoza que atrae a propios y también a extranjeros que son dueños de casi el 10% de las tierras rurales de la provincia.

Son exactamente 1.344.090 hectáreas las que están en manos de capitales foráneos, un número que pone a Mendoza en el top 3 de las provincias con más cantidad de superficie extranjerizada.
De esa cantidad, más de 608.000 se ubican en Malargüe, tierra mendocina preferida por lejos por los extranjeros. El último cruce de datos del Mapa de Extranjerización elaborado por el Observatorio de Tierras (impulsado por investigadores del Conicet y la UBA) marca que son los españoles los que dominan de forma indiscutida la tabla de los propietarios foráneos, aunque son los británicos-malayos y estadounidenses los que dominan en extensión territorial.
Los inversores que llegaron de España son mayoría en cada uno de los departamentos de Mendoza, pero adquirieron parcelas mucho más chicas, en comparación con las que compraron magnates del norte.Dónde compraron grandes magnates extranjeros
Malargüe está cómodamente en el top 1. En el departamento sureño, el Grupo Walbrook -un conglomerado de capitales británicos y malayos, propiedad del empresario Pakiri Arumugam- administra cientos de miles de hectáreas, operando desarrollos turísticos como Las Leñas y controlando zonas estratégicas de la cordillera.
Esta concentración llevó a Malargüe a registrar 608.739 hectáreas extranjerizadas, es decir, el 14,74% de su superficie rural total. El número roza el tope del 15% que marca la actual Ley de Tierras, que Javier Milei pretende reformar, aunque su tratamiento haya quedado –por ahora- fuera de la discusión del proyecto de Propiedad Privada.
El capital extranjero fluyó hacia Mendoza fundamentalmente durante la década de 1990 y principios de los 2000, atraído por la desregulación de la economía nacional, la devaluación del peso frente al dólar y el auge de las exportaciones de vinos varietales.
En ese contexto de crisis, apareció este enorme holding británico-malayo que, en 2003, a través de Nieves de Mendoza SA le compró las acciones de Las Leñas al grupo IRSA, de Eduardo Elsztain. En esa operación, los capitales extranjeros pasaron a controlar casi el 100% del centro de esquí y los hoteles. Además, el grupo levantó una villa y adquirió tierras cercanas –el valle de Los Molles, la Laguna de la Niña Encantada y Valle Hermoso-. Se calcula que el grupo domina entre 500.000 y 600.000 hectáreas rurales en Malargüe.
También fue en los albores del siglo XXI cuando San Rafael y General Alvear, que en cantidad de hectáreas completan el Top 3 que lidera Malargüe, se transformaron en escenario de otra conquista extranjera.
Allí, en cuanto a mayoría de propietarios predominan los españoles, pero las grandes inversiones provienen de Estados Unidos. Ganadería, áreas frutícolas y vitivinícolas y desarrollos turísticos ligados al paisaje resultan los más atractivos.
En los codiciados suelos de San Carlos, Tunuyán y Tupungato, aunque en menor medida, también encontramos capital extranjero. Allí, en el Valle de Uco, la inversión foránea también proviene mayoritariamente de millonarios estadounidenses que compraron fincas para producir vino premium y desplegar villas residenciales al pie de la Cordillera de los Andes.
Michael Evans, de The Vines of Mendoza, es uno de los casos emblemáticos. “Vine por vacaciones y me quedé”, dijo en su momento charlando con Diario UNO.
En la villa también hay propietarios nacionales, españoles, brasileños y europeos. Cada uno cultiva su uva, la cosecha, y la elabora. El emprendimiento cuenta además con restaurante y hotel spa.

Más al norte, en las tierras extranjerizadas de Luján de Cuyo, donde el rey es el Malbec, encontramos capitales austríacos y franceses.
A nivel nacional, solo dos provincias tienen más tierras rurales en manos de extranjeros que Mendoza. Según el último informe oficial de Nación elaborado por el Registro Nacional de Tierras Rurales, la provincia tiene 1.344.090 hectáreas extranjerizadas, lo que representa el 9,06% de su superficie rural.
El ranking lo lideran Santa Cruz, con más de 1,9 millones de hectáreas (8,11%), y Salta, con 1,76 millones (11,40%). En todo el país, los registros oficiales contabilizan más de 13,2 millones de hectáreas en manos de foráneos, el equivalente al 4,97% del territorio nacional.
En Mendoza, la distribución es dispar. De esas más de 1,3 millones de hectáreas, casi una de cada dos se ubica en Malargüe, lo que deja al departamento con un 14,74% de sus tierras extranjerizadas, rozando el límite legal vigente. Muy por detrás le siguen General Alvear, San Rafael y Las Heras.
El mapa de las tierras extranjerizadas estuvo en el centro de la escena política durante toda la semana con el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de Propiedad Privada en el Senado de la Nación. Allí, el oficialismo buscó modificar la Ley de Tierras Rurales N° 26.737, la norma vigente desde 2011 que establece el límite del 15% para la titularidad en manos de extranjeros a nivel nacional, provincial y departamental; y otras cuantas limitaciones.
A pesar de que el proyecto sufrió varias modificaciones, el oficialismo no consiguió la adhesión de los aliados, por lo que tuvo que desistir de la reforma.
El último dictamen proponía elevar el tope al 25% por provincia, pero eliminando las restricciones por departamento y el límite nacional del 15%. A su vez, derogaba el artículo que pone un tope de 1.000 hectáreas individuales en las zonas más productivas, eliminaba restricciones por nacionalidad y la prohibición de adquirir parcelas que contengan o sean ribereñas de cuerpos de agua de envergadura.
La decisión de La Libertad Avanza de baja el capítulo III que contenía estos cambios le permitió al oficialismo salvar el resto del proyecto principal, por lo que la flexibilización de la venta a extranjeros quedó, al menos por ahora, fuera de la discusión legislativa.




















