PREGONANDO PREGONANDO

La visión política y económica de The Economist sobre la carne cultivada en Estados Unidos

Cómo la carne cultivada se incorporó a las guerras culturales norteamericanas, qué hay detrás de las prohibiciones en distintos Estados y qué defienden los representantes del Partido Republicano, en la visión de la prestigiosa publicación británica.

campo 06/06/2024 Valor Carne
carne cultivada
carne cultivada

Hay una parábola en política que comienza con dos vacas. Los comunistas le darían ambas al gobierno; los capitalistas venderían una y comprarían un toro. Si se la ubicara actualmente en Estados Unidos, los republicanos estarían preocupados por que sus vacas se conviertan en obsoletas.

El 1º de mayo, Ron DeSantis, gobernador de Florida, prohibió la venta de carne cultivada en laboratorio en su Estado en un intento, según sus palabras, de “salvar nuestros bifes”. Alabama aprobó una ley similar; Arizona y Tennessee están considerando hacer lo mismo. Otros 13 estados rojos (republicanos) prohíben etiquetar carnes de laboratorio con términos que tradicionalmente refieren a productos animales verdaderos.

¿Por qué los republicanos están tan preocupados acerca de la carne “falsa”?

En junio de 2023 la FDA autorizó a varias compañías a vender carne cultivada en laboratorio, haciendo que EE.UU. sea el segundo país, después de Singapur, en autorizarla. A nivel celular, la carne cultivada es idéntica a su contraparte convencional. Las células animales se desarrollan en un tanque lleno con un líquido rico en nutrientes o en una tarima hecha de biomateriales como polímeros sintéticos, para fortalecer la estructura. La mayoría de tales productos son, por el momento, prohibitivamente caros. Hasta ahora, no aparecieron en ninguna góndola de supermercado en el país. Dos restaurantes, en San Francisco y en Washington D.C., la han servido, aunque actualmente no ofrecen el plato. Si se convirtiera en más popular, podría ayudar a reducir el impacto ambiental de la cría de ganado, que representa el 12% de los gases de efecto invernadero.

Ese argumento hace poca mella en los republicanos. Mientras que el 80% de los demócratas están preocupados por el cambio climático, 80% de los republicanos no lo está. Los conservadores habitualmente resienten las iniciativas verdes, particularmente aquellas que amenazan sus platos de comida.

   
En 2019, demócratas progresistas propusieron un Nuevo Acuerdo Verde, que propiciaba la reducción de las emisiones de metano (el gas con efecto invernadero que producen las vacas, especialmente). Eso llevó a los republicanos a proclamar que el plan era un intento de “sacarle su hamburguesa”. La carne de laboratorio ha encontrado escollos similares. DeSantis vincula a este producto a una conspiración de la derecha sobre élites globales que supuestamente “quieren controlar nuestro comportamiento y empujar hacia una dieta basada en carne de laboratorio”.

Los republicanos tienen razones económicas para oponerse a esa carne. La producción estadounidense de carne vacuna es una industria de 100 mil millones de dólares que canaliza el 75% de sus donaciones políticas a su partido. Los lobistas de la carne se preocupan de que los productores sean eliminados de su actividad. La Asociación de Ganaderos de Estados Unidos, una entidad empresaria, sostiene que un giro hacia la carne de laboratorio crearía “un control monopolístico sobre la oferta soberana de alimentos del país” porque el nuevo producto está hecho por corporaciones multinacionales. Los legisladores de derecha se hacen eco de sus sentimientos proteccionistas; DeSantis estuvo flanqueado por miembros de la Asociación de Ganaderos de Florida al momento de firmar su prohibición.

Pero la reacción contra la carne de laboratorio no es sólo acerca del dinero. El comisionado agrícola de Florida denominó a la carne cultivada como “un intento deshonroso de minar nuestras tradiciones orgullosas”. La carne vacuna es un símbolo cultural, que evoca la vida de los duros ganaderos en la frontera del país. Los estadounidenses “reales” comen carne “real”, según lo implica el mito, beben leche real y untan manteca real, también. Un número de republicanos está haciendo campaña para legalizar la leche no pasteurizada; otros hasta quieren prohibir el consumo de margarina en las escuelas. Algunos republicanos están luchando para preservar lo que un escritor conservador denominó “el áspero espíritu del ganadero estadounidense”.

En realidad, el sistema que los republicanos quieren proteger ya ha desaparecido, y no por ningún virus moderno. El texto de Farm Bill que propone el partido, un vasto paquete de gasto agrícola que es actualizado cada cinco años por el Congreso, provee miles de millones en subsidios para explotaciones agropecuarias y alienta la consolidación. Las pequeñas granjas se están convirtiendo en algo más raro. La mayor parte de la carne del país es producida con antibióticos.

   
La perspectiva de que la carne de laboratorio se imponga sobre la tradicional, aunque puede sonar distante, resulta un buen alimento para los votantes republicanos.

 

Te puede interesar
DIA DE CAMPO INTA

Día de campo “Turismo Rural”

pregonando
campo 17/04/2024

Destinatarios: productores y productoras agropecuarias, personas con emprendimientos y comercios, estudiantes de turismo y agronomía, personal de agencias de viajes, oferentes de servicios turísticos, interesados en general.

Anticipo-Exportaciones

Anticipo: las exportaciones se habrían recuperado en mayo

 Valor Carne
campo 06/06/2024

La carne vacuna certificada por Senasa para exportación totaliza 54 mil toneladas, 10% más que en abril, cuando los embarques efectivos habían caído 17% intermensual. En dos semanas se confirmará si el volumen certificado finalmente se embarcó.

Lo más visto