Ante los crecientes desafíos ambientales que enfrenta la ganadería, la Asociación Brangus coordinó un equipo de investigadores de universidades, CONICET e INTA, buscando mejorar los resultados de los criadores desde la genética. Hoy, los protagonistas explican cómo desarrollaron los DEPs de garrapata y largo de pelo de verano, una innovación del Programa Evaluación de Reproductores (ERBra) de alto impacto productivo y económico.
“El primer paso para incorporar un nuevo rasgo en nuestro programa es contar con un protocolo de medición. Pero en caracteres de adaptación, como los que presentamos ahora, definir esos estándares es complejo porque los animales no expresan solo su potencial genético, sino que dependen del nivel de desafío del ambiente”, planteó Stewart Kambo, responsable técnico de Brangus.
En ese sentido, demandó seis años de investigación básica y experimentación a campo, definir el protocolo de fenotipado y tomar las muestras de más de mil individuos para generar los DEPs de 3.900 reproductores para largo de pelo de verano y 2.498 para susceptibilidad a garrapata.
“Con la idea de facilitar la incorporación de estos caracteres a los planes de selección de los criadores, desde la Asociación lanzamos un Sumario Especial con los toros padres Brangus que ya cuentan con datos de adaptación”, indicó.
El desafío del ambiente
“Un factor histórico de selección fenotípica es el largo de pelo, los criadores de ambientes tropicales y subtropicales privilegian animales de pelo corto en verano. Lo que buscamos con los DEPs es que esto se haga a partir de una predicción objetiva, que permita avanzar más rápido”, detalló Stewart.
Con ese fin, la toma de muestras comenzó en 2023, recolectando un mínimo de 50 pelos de un grupo de individuos contemporáneos, para obtener un valor promedio representativo. “Tuvimos que adaptar un método de medición manual al uso de inteligencia artificial, para poder escalar el proceso y realizarlo con costos competitivos. Al día de hoy medimos 1.021 animales participantes del programa ERBra”, reveló.
Casi en simultáneo, como complemento al control químico de garrapata, Brangus decidió poner en juego una nueva herramienta para asistir a los criadores: la susceptibilidad genética.
“En 2021 empezamos a diseñar un método que permitiera identificar individuos genéticamente superiores. La bibliografía internacional indicaba que hay variabilidad dentro de la raza y queríamos aprovecharla”, recordó Stewart.
El protocolo de referencia para evaluar esta parasitología se basa en la infestación artificial mientras que el desarrollo argentino optó por la medición bajo condiciones naturales, con el asesoramiento de Santiago Nava, eminente en la temática del INTA-CONICET.
“Es un procedimiento adecuado a la idiosincrasia del criador del país e incluye conteos repetidos, en serie, para mejor su confiabilidad”, indicó Stewart. En tal sentido, apuntó que la expresión de la garrapata depende del azar, dado que si el animal se mueve por pastizales donde no hay parásitos, no se cargará.
En 2024 se validó la precisión de esta metodología contrastándola con el “gold standard mundial”, trabajo que fue publicado en 2026 (Bonamy et al.) en la revista internacional Preventive Veterinary Medicine.
“Este protocolo de medición fenotípica ha permitido generar los DEPs de susceptibilidad a garrapatas”, reiteró Nava, brindando su visión sobre la parasitosis.
“El problema de la garrapata es que el control se basa en drogas acaricidas, que son ineludibles, pero tienen sus limitantes”, planteó, refiriéndose a que actualmente hay resistencia a casi todos los grupos químicos.
“La genética es estratégica para hacer frente a este desafío. Una ventaja de los ejemplares superiores no solo es que cargan pocas garrapatas, sino que las mismas tienen menos potencial para generar descendencia y así actúan disminuyendo la cantidad de parásitos a nivel sistémico”, aseveró.
En este contexto, Nava participó del desarrolló del protocolo para que los criadores puedan identificar sus individuos superiores. “En la primera etapa los técnicos de INTA hicimos las estimaciones de los niveles de infestación en los bovinos y ahora estamos capacitando gente para esta tarea”, contó.
¿Impactos? “De masificarse las mediciones y el uso de genética Brangus con datos, sería un salto en el manejo integrado de la garrapata, e incluso daría sustentabilidad a las drogas, ayudaría a mitigar el impacto de la multirresistencia”, concluyó, destacando que el conocimiento generado podría ser aplicado a otras razas.
Hablan los criadoresVíctor Navajas, de Las Marías, en Virasoro, Corrientes, contó que su trayectoria como criador, lo llevó a impulsar la medición científica de la susceptibilidad a las garrapatas.
“Empecé en la actividad hace 25 años. Venía de la industria, sin ninguna experiencia en ganadería, y aprendí con el encargado, Cacho de la Cruz, nacido y criado en el campo. Él me decía que Daniel Casanova (responsable del Brangus en la empresa) y Carlos Sackmann (genetista), observaban que la resistencia a garrapatas era muy variable y parecía ser heredable”, rememoró.
Entonces, prosiguió: “cuando me tocó presidir la Asociación, junto con la Comisión Directiva, decidimos dar un paso más”. Fue así como se comenzó a realizar una evaluación rigurosa y reproducible de este carácter, bajo la dirección de Pedro Borgatello, de Brangus, con el aporte del INTA.
Navajas considera que, con el protocolo ya definido, resulta más sencillo seguir mejorando la calidad de los datos y realizando mediciones en el norte de Corrientes, Formosa y algunas zonas del Chaco. “Allí hay garrapatas todos los años. Pero en el NOA, por ejemplo, si el año es muy seco, no hay parásitos y, si es lluvioso, hay muchos. En esos casos, habrá que ajustar la metodología”, planteó.
¿Las mediciones en Las Marías? “Con un rodeo de más de 50 años, tenemos algunos toros ubicados entre los mejores del ranking, gracias a que participamos en las pruebas. Seguramente haya, en cualquier parte del país, otros tan buenos como estos o incluso mejores, pero todavía no fueron evaluados. Pienso que ahora, con DEPs de buena heredabilidad, si trabajamos bien en la mejora genética, el avance podría ser bastante rápido”, subrayó.

Pablo Lambrechts.
Pablo Lambrechts, de Estancia El Bagual, Formosa, explicó cómo logró un rodeo Brangus de baja susceptibilidad a garrapata.
“Desde hace 30 años trabajamos con Fernando Lamarca (genetista) y aunque no seleccionábamos por garrapata, observamos que, bajo infestaciones similares, algunos animales tenían mejor condición corporal y pelo más corto. Entendimos que estaban mejor adaptados y los destinamos a reproducción”, recordó.
Esta práctica sostenida en el 100% del rodeo, los llevó a minimizar los tratamientos químicos. “Ensayos del INTA mostraron que, frente a los diez principios activos más importantes, nuestras garrapatas eran susceptibles a todas las drogas. Funcionaban”, reveló.
Cuando la Asociación encaró la medición de este carácter y comenzaron a hacer los conteos “corroboramos que, sin buscarlo, habíamos definido y estabilizado una población de muy baja susceptibilidad frente al parásito”, agregó, resaltando que, producto de ese manejo de años, tienen uno de los toros punteros del ranking.
¿Cómo utilizarán los nuevos DEPs? “Aunque siempre inseminamos con el 1% superior de cada camada y luego vendemos los toros, un carácter tan valioso justifica reutilizar la genética. Además de los reproductores propios con datos favorables, la idea es incorporar semen de otros del top 10”, indicó.
Lambrechts sostiene que la publicación de los DEPs de garrapata abre un mercado importante. “Recibí llamados de criadores de Paraguay, Uruguay, Venezuela y Colombia, consultándome cómo acceder al semen. Hay zonas donde no se puede seguir adelante sino se incorpora este carácter”, finalizó.
El consejo
Desde la Asociación destacan que la mayoría de los animales evaluados en esta etapa provienen de rodeos ya adaptados al parásito. Las diferencias de susceptibilidad a garrapata entre los extremos son contundentes.
Sien embargo, en términos de impacto productivo, los reproductores ubicados hasta la posición 35 o 50 del ranking del sumario, pueden resultar más que suficientes para zonas de alta infestación.
“La recomendación es utilizar los DEPs como herramienta para orientar la selección, priorizando animales de menor susceptibilidad a garrapata, sin perder de vista el conjunto de características relevantes para cada sistema”, finalizó Stewart.
Para conocer los toros padres Brangus que cuentan con DEPs de adaptación, pasen y vean.




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