Un terremoto de magnitud 7,3 sacudió el viernes la costa del estado mexicano de Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala. El seísmo, registrado a poca profundidad, se sintió con fuerza desde el sur de México hasta El Salvador y obligó a evacuar edificios. La alerta de tsunami emitida inicialmente para varios tramos del Pacífico fue cancelada h
oras después y, por el momento, las autoridades no han informado de víctimas ni de daños graves.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro a 48 kilómetros al suroeste de Aquiles Serdán, frente a la costa de Chiapas, y a una profundidad de 15 kilómetros. El Servicio Sismológico Nacional de México registró más de 30 réplicas, la más intensa de magnitud 6,8.
El temblor se sintió con gran intensidad en los estados mexicanos de Chiapas y Oaxaca, así como en Guatemala y El Salvador, según constataron periodistas sobre el terreno. En Tapachula, la principal ciudad mexicana junto a la frontera con Guatemala, el movimiento comenzó de forma leve, pero fue ganando intensidad hasta obligar a evacuar edificios.
"Estábamos en la segunda planta cuando empezó a temblar. Pensamos que pasaría enseguida, pero se hizo más fuerte, así que bajamos y evacuamos ordenadamente al patio", relató a la agencia Associated Press Alejandra Mendoza, trabajadora administrativa de un hospital público de la ciudad.
En Ciudad de Guatemala, la duración del seísmo alarmó a la población y cientos de personas salieron a la calle en plena hora punta, mientras que en Ciudad de México algunos edificios llegaron a balancearse. Sin embargo, la alerta sísmica no se activó porque, según explicó el Gobierno mexicano, "la energía irradiada por el terremoto durante los primeros segundos no superó los umbrales de activación".
Protocolos de emergencia
Las autoridades activaron los protocolos de emergencia y comenzaron a inspeccionar edificios e infraestructuras en las zonas afectadas. Tras el terremoto, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió una advertencia por la posibilidad de olas de hasta un metro en varios tramos de la costa del Pacífico de México y Guatemala, aunque horas después la alerta fue cancelada al descartarse un riesgo significativo de tsunami.
En la localidad mexicana de Suchiate, junto a la frontera con Guatemala, las autoridades mantuvieron la vigilancia del litoral durante varias horas mientras se evaluaba la evolución del nivel del mar.
En un mensaje publicado en X, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró haber hablado con los gobernadores de Chiapas y Tabasco y afirmó que, por el momento, no se han reportado daños en esos estados.
El secretario de Marina, Raymundo Morales, coincidió en que no se han detectado afectaciones graves, aunque las inspecciones continúan.
En Guatemala, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) informó de pequeños desprendimientos de tierra y de la suspensión de las clases en varios municipios próximos a la frontera con México, mientras prosigue la evaluación de posibles daños.
























