
Desde las décadas de los 80 y 90 del siglo XX los liberal-conservadores vienen insistiendo con las mal llamadas "reformas" que no son más paquetes legales de medidas ilegítimas y destructivas, regresivas e inaplicables, debido a que sólo precarizan las condiciones laborales, vulneran derechos socio-laborales adquiridos, no mejoran la situación de la producción económico-material y, por ende, terminan quedando atrasadas y obsoletas.


























